La solución es más obvia de lo que parece.
Algo que se robó mi atención fue la fascinación que tenemos por querer automatizar todo, lo más que se pueda. ¿Con qué fin? Para poder hacer foco en "lo que realmente importa". Y ¿Qué es lo que realmente importa? En esa búsqueda incansable de automatizar, logramos muchos avances